Gualtallary
No es solo un origen, es un manifiesto natural que define el carácter de nuestros vinos.
Donde la altura se convierte en lenguaje
Ubicado en el corazón de Tupungato, Valle de Uco, este distrito representa hoy uno de los terroirs más extraordinarios del país. En él confluyen la altitud —más de 1.300 metros sobre el nivel del mar—, suelos de origen aluvial pobres en materia orgánica y una amplitud térmica que moldea, con paciencia, el ritmo de maduración.
Cada elemento del entorno compone un equilibrio que solo se alcanza en los márgenes: luz intensa, aire limpio, agua de deshielo y suelos pedregosos que exigen a la vid profundizar sus raíces en busca de sustento.
El clima frío —Winkler II—, los suelos calcáreos con excelente drenaje y la escasa lluvia provocan un estrés controlado en la planta, que responde con uvas concentradas, acidez natural, perfumes profundos y taninos firmes. Aquí, la maduración es lenta. El tiempo no se impone: acompaña.
Gualtallary no se comprende solo desde lo agronómico.
Se vive como una experiencia física. Quien camina sus laderas siente la delgadez del aire, la intensidad de la luz, el silencio mineral que se posa en la piel.
Es un lugar que exige pausa, contemplación, escucha.
Aquí nacen nuestros vinos, como pequeñas síntesis de un ecosistema extremo y armónico.
En lugar que exige pausa, contemplación, escucha. Un paisaje que se expresa con voz propia.
Tupungato Winelands
Valle de Uco, Mendoza - Argentina
Estamos ubicados en Tupungato Winelands, una comunidad vitivinícola de vanguardia en el corazón de Gualtallary, Valle de Uco. Una zona de altura, amplitud térmica marcada, suelos de origen aluvional y bajo contenido de materia orgánica, donde el clima y el entorno imponen condiciones que exigen precisión y criterio.
Maxi Hernandez Toso
“En un mundo lleno de ruido,
quiero hacer un vino que invite al silencio.”